El futuro de la Ingeniería Informática
Escrito por: José Mª en MISCELÁNEA, tags: TIC, universidad
Hace tiempo que se debate la situación en la que quedarán los títulos de Informática en el escenario futuro regulado por el Tratado de Bolonia, que conforma el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Entre visiones apocalípticas, un lógico temor al futuro, y muchas dudas llego a un post que recomiendo a cualquier persona interesada por la cuestión. Me lo envía Felipe Muñoz Brieva, antiguo compañero, y creo que deberíamos difundirlo porque arroja bastante luz sobre el problema.
Por desgracia, la nuestra ha sido siempre una profesión demasiado castigada por el intrusismo y parece que lo seguirá siendo. En mi opinión, el verdadero problema es que vamos a seguir como hasta ahora, y que esta reforma que incorpora Bolonia no será recordada como la que mejoró nuestra situación. La clave está en la falta de reconocimiento formal de unas atribuciones profesionales que ha puesto en pie de guerra a todo el colectivo de informáticos. Lo que no tengo muy claro es que este hecho vaya a provocar la desaparición de las titulaciones, ni vaya a acabar con la demanda del mercado laboral, como he leído en alguna ocasión. Como afirma el autor del post:
La Ingeniería en Informática no va a desaparecer, simplemente porque habrá alumos que querrán estudiarla, y porque habrá empresas que querrán que la estudien para luego poder contratar empleados de calidad.
Pero ello no obsta para que nos sintamos agraviados con toda la razón al compararnos con otras Ingenierías porque esta es la única que no va a tener su ficha de competencias y sus atribuciones profesionales. Aunque teniendo en cuenta que la Unión Europea aboga por el libre ejercicio de las profesiones y que no favorece la regulación de las mismas de manera que impliquen la obligatoriedad de la posesión de un título concreto para ejercerlas, salvo algunas excepciones (médico, enfermero, odontólogo, veterinario, matrona, farmacéutico y arquitecto), esperar que Bolonia o Bruselas resuelva nuestra falta de atribuciones quizás sea soñar con la luna. Y desafortunadamente en España el agravio es especialmente sangrante porque el número de profesiones reguladas es mucho mayor que en otros países europeos.
Claro que entender esta realidad no impide llamar por su nombre a los incompetentes de entre nuestros responsables públicos en Andalucía que defienden que no existen fichas de competencias para Informática porque se trata de una materia transversal que no debe concentrarse en una titulación concreta. Les remito a la Universidad Carlos III donde presentaron el Grado en Ingeniería Informática y Gestión y Grado en Ingeniería Informática, la ANECA ha aprobado los dos títulos y ya se están impartiendo este año. Estoy seguro de que las universidades andaluzas no van a renunciar a los títulos en Informática mientras tengan demanda. Sería absurdo que en una ciudad como Málaga, que hace años hizo una apuesta fuerte por el sector de las TIC con un Parque Tecnológico en expansión, los jóvenes tuvieran que estudiar fuera esta especialidad.
De todo lo que se lee y oye lo más preocupante en mi opinión tiene que ver con las competencias que se han otorgado a las ingenierías en Telecomunicaciones: Internet, servicios, aplicaciones, componentes, circuitos digitales, circuitos integrados, dispositivos lógicos, microprocesadores, arquitecturas de computadores (convencional, secuencial, paralela y multiprocesamiento), procesado digital de la señal, servidores, redes, sistemas distribuidos, sistemas operativos, interfaces persona/computador, usabilidad, seguridad, bases de datos, sistemas de información, programación (fundamentos, métodos, lenguajes, en tiempo real, concurrente, distribuida y basada en eventos), software (tecnología, metodología, ingeniería), gestión del conocimiento, etc.
Pero esto no son atribuciones profesionales; es decir, mientras los informáticos puedan adquirir estas mismas competencias, y la ANECA apruebe títulos de informática que las contemplen, de momento estaríamos ante otro ejemplo de instrusismo formativo, reconocido institucionalmente, eso sí, lo cual lo hace más grave. Aunque suene a resignación, la realidad es que tras el proceso de liberalización de la formación universitaria, también de la formación universitaria habría que decir, al que estamos asistiendo, en virtud del cual cada universidad va a ofrecer títulos propios que tendrán que ser validados por la ANECA -en un terreno de juego podrido plagado de intereses y presiones-, será el mercado de los estudiantes y luego el mercado de las empresas el que otorgará el valor real a cada título de cada universidad.
Además hay otros frentes desde los que también es posible dignificar nuestra profesión, como por ejemplo la negociación de las ofertas de empleo público, con el fin de garantizar que otros especialistas no ocupen plazas para las que estamos mejor cualificados los informáticos, y en las que los colegios deberían echar el resto.
El resultado de todo lo anterior es una convocatoria de huelga para el día 19 de noviembre, que hemos de difundir porque es mucho más práctico ser razonables teniendo un colectivo numeroso y fuerte desde el que defender nuestros planteamientos. El que no llora no mama, que decimos vulgarmente.




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