Desde el pasado curso venimos constatando que un número creciente de averías de ultraportátiles del alumnado no se están reparando por distintas razones, bien porque el daño no está cubierto por la garantía, bien por estar esta cumplida, bien porque las empresas responsables de atenderlas no lo hacen o lo hacen demasiado tarde. El hecho es que un número cada vez mayor de alumnos y alumnas no disponen de ordenador, ya que, cada vez más familias no pueden asumir el coste del arreglo.
Por otra parte, el deterioro de los equipos de las aulas TIC también está provocando muchos problemas al profesorado que intenta utilizar estas herramientas. Una de las consecuencias de todo ello es que el esfuerzo para favorecer la utilización de las TIC realizado tanto por la administración como por los docentes se puede malograr si no podemos garantizar que todo el alumnado acceda a estos recursos.  Si a ello le sumamos las dificultades inherentes al uso de las TIC, especialmente cuando las empleamos para que el alumnado produzca contenidos, que es lo que tiene sentido, el riesgo de fracaso tras una enorme inversión de recursos materiales y humanos es alto.

teclado_roto

En este contexto pensamos en su día que tendría sentido poner un marcha un proyecto para prestar un servicio a la comunidad educativa: reparar los ordenadores del alumnado cuyas familias no pudieran costear el arreglo, y ayudar en la tarea de mantener los del IES operativos. La filosofía que subyace bajo esta propuesta la concebimos en el último encuentro del grupo Enredadera y está explicada por Juan Bueno en su blog. Aunque un dilema que me costó resolver fue si darle a la actividad la forma de una empresa y enfocarla hacia el emprendimiento con una finalidad económica, o por el contrario orientarla hacia nuestra comunidad educativa como hemos hecho finalmente. Creo que es prioritario recuperar y fomentar el sentido social de la educación e inculcar la necesidad de promover el bien colectivo a la vez que nos labrarnos un futuro individual.

Así pues en la asignatura T.I.C. de 2º de Bachillerato se ofreció la posibilidad al alumnado de trabajar en esta línea contando con la presencia de un voluntario con experiencia como técnico informático que pudiera ocuparse del grupo que reparaba mientras el resto del alumnado desarrollaba otras tareas. Inicialmente había doce alumnos interesados en el proyecto y establecimos el número máximo de alumnos que podía trabajar simultáneamente en este servicio en seis, organizados en dos turnos, en los que se aplicaba la formación en casacada; era obligatorio asumir el compromiso de enseñar a los demás lo que aprendíamos.

Otro de los aspectos que tuvimos que afrontar fue el de la financiación del proyecto. Inicialmente nos planteamos emprender una campaña crowdfunding, de hecho Malena e Inma nos presentaron una comparativa de varias plataformas para poder elegir la más apropiada. Pero mi incapacidad para abordar todas las tareas que tengo asignadas este curso me ha obligado a posponer esta idea; espero retomarla en el futuro. Afortunadamente el A.M.P.A. del IES El Palo, que ha apoyado el proyecto desde el principio, nos ha concedido mil euros, lo que nos permite incluso comprar piezas nuevas para arreglar equipos. También tenemos que agradecer a las familias que han optado por comprar un nuevo ordenador (el coste de sustitución de las piezas era demasiado elevado en algún caso) la cesión del equipo averiado para poder aprovechar sus componentes para otros equipos. Como en todos los proyectos relevantes el apoyo de las familias es determinante.

Durante el primer trimestre el grupo del taller ha recibido una formación básica para poder empezar a resolver problemas. Aquí podéis ver cómo empezaron aprendiendo a desmontar y montar ordenadores de sobremesa, portátiles y ultraportátiles con la ayuda de Sergio Mesa, técnico informático y antiguo alumno del centro que nos ayudó al principio.



Afortunadamente Sergio encontró trabajo al cabo de un mes y medio y tuvimos que buscar otro voluntario que nos ayudara. Y encontramos a Omar Touré, otro magnífico fichaje. Es muy estimulante contar con personas de la calidad humana de Sergio y Omar dispuestas a poner su competencia técnica al servicio de un proyecto educativo, permitiendo al alumnado experimentar otras formas de aprender, y demostrando que existen otras compensaciones distintas de la remuneración económica. Creo además que el ejercicio sostenido de la solidaridad, más allá de una actividad puntual, tiene un gran valor pedagógico. Aquí podéis ver a Ilan, Omar, Andrés, Adrián, y Manu Gaitán trabajando en el rincón de reparación de equipos.

reparando ordenadores

Otro de los productos de este taller es un protocolo de diagnóstico de problemas para abordar su solución de una manera sistemática que  Adrián y Franco han explicado en clase al resto de sus compañeros.
También estamos desarrollando una wiki en la que se explican las reparaciones que hacemos por si alguien tiene el mismo problema y quiere aplicar la solución por su cuenta. Aunque explicar por escrito lo que hacemos es de las tareas menos populares, poco a poco vamos consiguiendo dotar de contenido la wiki; esta también nos ha servido para otro objetivo: involucrar al máximo número de alumnos y alumnas del grupo de 2º de Bachillerato asignado múltiples tareas:

  • Elaboración de los formularios de entrada de equipos.
  • Creación de una wiki para publicar las reparaciones realizadas, de modo que le sirvan a toda la comunidad educativa.
  • Diseño del logotipo para el formulario y la wiki.
  • Administración de la wiki.
  • Publicación de contenidos diversos en la wiki (consejos sobre mantenimiento y uso de equipos,  consejos sobre seguridad informática, protocolo de diagnóstico de problemas, etc.)
  • Gestión del calendario de tareas pendientes con Google Calendar.

Intentamos que el trabajo se parezca al de una empresa real y para ello el proceso que seguimos cuando llega un equipo es el siguiente:

  • Recepción del equipo y registro de la entrada del mismo rellenado este formulario en el que se anotan datos de contacto, la descripción del problema y cuestiones como si es posible formatear el disco duro, o si tiene clave de acceso el ordenador.
  • Se avisa de que un adulto tendrá que venir a recoger el equipo para explicarle la reparación y las posibles precauciones que habría que tomar con el equipo.
  • Actualización de la base de datos creada con Zoho Creator, a partir del formulario de entrada.
  • Diagnóstico del problema.
  • Reparación del equipo.
  • Entrega del equipo; se pregunta si podrían prestar alguna ayuda o colaboración al instituto, de la misma forma que nosotros reparamos ordenadores. Más adelante quizás pongamos en marcha un Banco de tiempo en nuestra comunidad.
  • Registro de la salida del equipo.
  • Publicación en la wiki de la reparación realizada para que pueda ser consultada por otras personas con el mismo problema.

Aquí tenéis una muestra de los datos registrado en la base de datos:

bd_reparaciones

Además del arreglo de los equipos, nos planteamos concienciar al alumnado sobre la importancia de mantenerlos en buen estado. Para ello, un grupo ha elaborado una presentación y por parejas van haciendo una campaña entre los grupos de la E.S.O., para que el alumnado comprenda que ellos son los primeros perjudicados por el deterioro del material.

Periódicamente el alumnado del servicio de reparaciones hace presentaciones para el grupo completo con objeto de que todos aprendan sobre algunos de los aspectos que se trabajan en el taller. Por ejemplo, a continuación veis la presentación que hicieron para explicar cómo se desmonta un portátil, durante la que explicaron las precauciones extra que hay que tomar si lo comparamos con un ordenador de sobremesa. También se han hecho otras sobre cómo clonar un disco duro, o cómo hacer el diagnóstico de problemas con un ordenador.

Una de las principales dificultades para el desarrollo de esta actividad ha sido y es su encaje con el resto de las tareas del grupo, ya que, la diversidad del mismo es muy alta. Son treinta y dos estudiantes y entre ellos hay un grupo que quiere ser ingeniero, otros periodistas, algunos policías, entrenadores deportivos, hay quien quiere estudiar Ciencias Políticas, quien quiere ser docente, psicóloga, bailarín, jueza … y hay quien no tiene ni idea todavía. De hecho la necesidad de orientarlos en el desarrollo de su PLE surgió desde el principio; pero esta es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. Lo cierto es que mientras funciona el taller, el alumnado del itinerario de Ciencias e Ingeniería aprende a programar en C++, otros aprenden a diseñar y crear bases de datos con Zoho Creator, otros gestionan la wiki del proyecto, o bien trabajan en alguna presentación, o actualizan sus blogs, o … se sacan los apuntes de la asignatura de la que tienen un examen esa mañana mientras yo atiendo a algún grupo (son los menos en honor a la verdad). Ahora vamos a empezar a hacer aplicaciones para Android con App Inventor.

Ahora que el proyecto lleva funcionando casi cinco meses estamos en condiciones de empezar a evaluarlo. En primer lugar el nivel de satisfacción en la comunidad educativa es muy alto, tanto de las familias que están recuperando ordenadores que daban por perdidos como del propio alumnado; un indicador muy concreto es que ahora mismo no podemos seguir aceptando equipos porque estamos desbordados. También es relevante que los seis alumnos que siguen en el taller prefieran dedicarse a él antes que hacer otras tareas aun arriesgándose a obtener una nota más baja al final al descuidar otras tareas; les parece mucho más interesante este trabajo. Otros han preferido actividades con menos responsabilidad y más sencillas. Otro aspecto interesante es que el proyecto nos ha brindado la oportunidad de aprender a trabajar en equipo, una experiencia nueva para la inmensa mayoría de este grupo según cuentan ellos mismos.
Como debilidad tenemos que subrayar que las condiciones en las que trabajamos no son las de un taller real y por momentos son precarias: hay que posponer una reparación porque necesitamos una herramienta o un material que no tenemos, tenemos que buscar una pieza que resulta difícil de encontrar, etc.

Pero si hubiera que destacar una conclusión sería que la escuela tiene que abrir sus puertas para incorporar el valor de personas dispuestas a colaborar con nosotros; hay muchas. La respuesta de Sergio cuando lo llamé el verano pasado para contarle el proyecto fue: “antes de seguir en casa parado, cualquier cosa; estoy desesperado”. El drama del paro provoca un enorme daño psicológico y la posibilidad de ayudar en una escuela del barrio puede suponer un estímulo para muchas personas, que además tienen mucho que aportar gracias a su competencia profesional y social.
Ojalá podamos poner en marcha más iniciativas que permitan prestar servicios a la comunidad convirtiendo este servicio en el germen de una futura Comunidad de Aprendizaje.

 

Entradas relacionadas

Escribe tu opinión