marinaEn el número del 10 de diciembre del periódico Escuela, hace José Antonio Marina una reflexión sobre la adolescencia que considero de interés. Recuerda que esta es un producto cultural y que el modelo que los adultos transmitimos a los jóvenes determina una parte de su comportamiento. Y que a base de repetir que nuestros jóvenes son un desastre acabaremos creyéndolo. Y actuando en consecuencia, añado yo.
Subraya que la neurología actual apunta a los cambios en el cerebro más que a las hormonas como causa de la convulsión en la conducta. Dice Marina que los jóvenes pasan de conducir una motocicleta a conducir un Ferrari. Dice la neurología también que en la adolescencia hay otro período de expansión sináptica, tal y como ocurre en la primera infancia, y que por tanto se convierte en una segunda edad de oro del aprendizaje.
Y parece que está dando buenos resultados explicar esto a los adolescentes, que ellos pueden decidir si aprenden a conducir el Ferrari, si vuelven a la motocicleta o si se pegan el tortazo. Y tal y como afirma Marina es un modelo optimista que interesa dar a conocer.
Hay que enfatizar la capacidad que tienen de hacerse cargo de su vida que tienen los jóvenes, y preguntarse cuánto fomentamos los adultos su irresponsabilidad. Los adolescentes merecen que les exijamos más. Educar es ayudar a ser autónomos y Marina denuncia que la familia española está protegiendo a sus retoños de una manera excesiva y perjudicial. Y remata con una propuesta: somos los defensores de nuestro alumnado y deberíamos convencer a la sociedad de que necesitamos un Pacto sobre el Menor.
Y dado que en la sección sobre Andalucía del mismo periódico se recogen opiniones de Águeda Parra, doctora en Psicología y profesora del Departamento de Psicología y de la Educación de la Universidad de Sevilla en las que afirma por ejemplo que “nuestros adolescentes son probablemente menos problemáticos y calaveras de lo que podría parecer leyendo las noticias que aparecen en los periódicos y viendo las series televisivas que supuestamente describen la vida de los jóvenes“, me atrevo a recoger un artículo que publiqué hace varios años y que, salvando todas las distancias, comparte el punto de vista de fondo de Marina y Parra sobre los adolescentes. Se titula Sospechos habituales.

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2 Opiniones en “La adolescencia según J.A. Marina”
  1. Paco Tejero dijo:

    Comparto lo que escribiste antes y lo de ahora.
    La prueba de que la adolescencia es un producto cultural la tenemos en que los adolescentes africanos no son como los nuestros.
    Saludos desde Almería

  2. José Mª dijo:

    Gracias por tu comentario, Paco. Un saludo.

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