Feb 15 2009

Comidas tipicas de Ecuador

Publicado por edi a las 20:58

Una de las comidas tipicas de Ecuador son el tipico encebollado que se come en el desayuno este es un plato muy pero muy conocido en Ecuador este lleva pescado albacora se prepara con yuca y ensalada de cebolla con tomate limon se acompaña con pan  de sal otro plato que es tipico de Ecuador es el arroz con menestra y la carne azada tambien hay otro plato como es la famosa fritada de cerdo esta lleva carne  hecha trozo que se frie con condimentos y va con ¡verde  hecho trozitos llamados “patacones ” tambien hay otros de lo tradicionales platos como es la fanesca en semana santa que  llevas muchos granos y la preparan en casi todas las casas del pais .

4 comentarios en “Comidas tipicas de Ecuador”

  1. lilianel 29 Abr 2009 a las 23:04

    me gusto esta informacion y me ayudo a aser un trabajo muchas gracias amigos jajaj

  2. paolael 09 Abr 2010 a las 23:49

    su comida es espectacular es delicioso

  3. cacael 07 May 2010 a las 4:32

    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

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    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
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    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
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    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

    Más temas en profundidad
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    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

    Más temas en profundidad
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    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

    Más temas en profundidad
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    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

    Más temas en profundidad
    ¿Quiere sugerirnos un tema en profundidad?
    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

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    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

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    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

    Más temas en profundidad
    ¿Quiere sugerirnos un tema en profundidad?
    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

    Más temas en profundidad
    ¿Quiere sugerirnos un tema en profundidad?
    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de circulación
    * La libertad de pensamiento y de conciencia
    * El acceso a la residencia en condiciones igualitarias y debidamente informadas
    * El acceso a la justicia
    * La protección social de los inmigrantes
    * La regularidad de los flujos migratorios
    * Los derechos laborales de los trabajadores extranjeros en Chile
    * La no discriminación
    * La reunificación familiar

    Más temas en profundidad
    ¿Quiere sugerirnos un tema en profundidad?
    Las cifras desagregadas

    En datos del mismo Censo, la principal colonia extranjera en Chile corresponde a argentinos con un 26%, seguida por peruanos con un 21% y bolivianos con un 6%. En menor cuantía se ubican brasileños, venezolanos, colombianos, uruguayos y paraguayos. Aunque estadísticas de extranjería más recientes indican que los peruanos han pasado a ocupar el primer lugar de los inmigrantes en el país.

    Del resto del mundo marcan presencia europeos con un 17%, de América del Norte con 6% y asiáticos con 4.2%. En cifras muy minoritarias, representantes de África y Oceanía.

    grafico

    Percepción

    Un tema relevante es la notoriedad de algunos grupos por sobre otros. Al hacer un examen a la prensa, sin suda, la colonia peruana parece más pródiga. Pero sólo en los últimos años se ha convertido en una realidad, dado que hasta el Censo de 2002 los argentinos fueron los extranjeros más numerosos. Algunos estudios indican que la razón de esto parece estar dada por la integración de los trasandinos en la sociedad chilena, en contraposición a la vida de colonia y mayor cohesión que presentan los peruanos residentes en territorio nacional.

    Otro dato importante es la calificación de los inmigrantes. Mientras Argentina y Ecuador aportan mayoritariamente profesionales, técnicos y estudiantes, Perú lo hace principalmente con mano de obra no especializada y, en menor medida, con profesionales y estudiantes, por lo que es más probable que sean víctimas de actitudes xenófobas, de marginación o explotación laboral, dada su mayor vulnerabilidad.

    Legislación

    Como Chile no tiene una política explícita en esta materia, nuestra legislación actúa más bien reaccionando a los fenómenos migratorios. El Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, conocido como Ley de Extranjería es la columna vertebral de nuestro ordenamiento jurídico, no obstante, se le han introducido numerosas modificaciones con el objeto de hacer la norma consonante con nuestra política exterior y los fenómenos globalizadores y de integración en que estamos inmersos.

    La Ley Nº 19.476 de octubre de 1996 modificó la Ley de Extranjería en materia de asilo y refugio, reconociendo el principio de no devolución de quienes se encuentran en nuestro país solicitando dicha condición. Del mismo modo despenaliza el ingreso irregular al territorio nacional de extranjeros que soliciten refugio o asilo, entre otras garantías.

    En 1998, se publica la Ley Nº 19.581, que crea la categoría de ingreso de habitante de zona fronteriza, con lo que quienes se encuentren en esta situación pueden obtener una “Tarjeta vecinal fronteriza” gracias a la cual se les otorga la facilidad de ingresar y egresar de Chile con la sólo presentarla.

    También los acuerdos de libre comercio firmados por Chile han incorporado cláusulas tendientes a disminuir las barreras que impiden la movilidad entre países con intereses comunes. Así, Canadá, México, Centroamérica, Corea y la Asociación Europea de Libre Comercio contemplan capítulos que regulan la entrada de profesionales y capitales, permitiendo de paso incrementar mutuamente niveles de productividad, así como la creación de empleos, vía llegada de inversionistas.

    Política migratoria

    La tendencia universal, a la hora de elaborar una política migratoria, es armonizar la capacidad institucional del país, la política pública y la necesaria protección de los derechos humanos de los migrantes. No obstante Chile, quizás por su condición de expulsor más que polo de atracción, nunca ha tenido una política clara en esta materia. Más aún, documentos históricos hablan de consideraciones que podrían considerarse racistas y que tenían como fin dotar al país de una “estructura cultural superior”.

    En 2001, se formó una comisión para elaborar la Política de Migración del Estado Chileno con funcionarios técnicos del Ministerio del Interior, Defensa, Trabajo y Relaciones Exteriores. A la fecha, aún no se ha evacuado un documento definitivo, no obstante, existe un instrumento de trabajo que postula la creación de un Consejo de Política Migratoria, que estaría integrado por agentes públicos del área política como administrativa y que tendría carácter de asesor del Ejecutivo.

    La misión de esta comisión, además de perfeccionar la legislación sobre la materia y promover la migración segura, sería garantizar ciertos principios reguladores de la gestión migratoria, entre ellos:

    * El derecho de residencia y la libertad de c

  4. estefyel 26 Nov 2010 a las 0:31

    me hicieron tener muchas ganas saben que me gusta mucho el encebollado esta de poca

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